Tonalá: sus maravillas y su pasado.

Amigos encontre esta noticia que circulo aquí en Oaxaca y me acorde de ustedes y de mi amigo el creador. Asi que les comparto la siguietne noticia que aparecio en el Imparcial de Oaxaca escrita por Juan Gómez Bravo.

Espero sea de su agrado, no conozco su población pero cada vez me dan más ganas de visitarla. Eliucito a ver cuando me invitas.

http://www.imparcialenlinea.com/index.php?mod=leer&id=5001&sec=capital&t...

Santo Domingo Tonalá.- La gente identifica a Tonalá gracias a la existencia de una maravilla natural llamada El Boquerón, un cañón natural cuya angostura permite el alojamiento del lecho del río, el cual resulta más espectacular cuando conduce las aguas broncas de la lluvia.

Este admirable lugar se puede contemplar, en toda su dimensión, desde un puente que lo cruza a mitad de su desembocadura, el Puente Morelos, de la vía que va hacia Pinotepa, luego de recorrerla por 50 minutos hacia el Sur, partiendo de Huajuapan.

Historia y origen

Nadie pondrá en duda que el Valle de Tonalá aportó maíz, fríjol, calabaza, frutales, venados, conejos, tejones, peces, a la cultura mixteca para que ésta pudiera desarrollarse, quizá del mismo modo, aunque en distintas dimensiones, que el Nilo aportó a los egipcios o el Tigres y Eúfrates a los mesopotámicos.

No es casual que Tonalá ocupe un preponderante lugar en las páginas de los códices. Así pues, Tonalá, Ñuu Niñe, “lugar de sangre” o “lugar caliente”, fue un gran santuario en la mixteca remota.

“La cueva de las Flores”, que contiene una serie de pinturas rupestres, podría calificarse como una de las “8 maravillas del mundo prehispánico”. Consiste en una cavidad a mitad de un filón de roca en la que predominan el color amarillo y ocre. En ella, hay un mural cóncavo, ubicado 300 metros arriba de “El Boquerón”, donde los tlacuilos mixtecos, correspondienron con talento a las deidades, practicando este ese arte como intermediario entre la nobleza y los dioses.

En el Santuario de “La Cueva de las Flores” habitaba la Diosa 9 Caña, Culebras entrelazadas, la Diosa de las lanzas y los cuchillos, de las puntas de flechas y Diosa de la guerra, quien fue capaz de cortar la cabeza de la serpiente que formaba la montaña, haciendo surgir “El boquerón”, como sostiene la leyenda que todavía cuentan los mayores.

Los rastros del pasado y el juego de pelota

Hay, alrededor del Valle, diversos asentamientos prehispánicos como “La Muralla”, “El Arco de la Iglesia”, “El Clarín” que cuentan, con sus piedras acomodadas y su silencio, un pasado esplendoroso de esculturas y vasijas cromadas, perdidas por la inocencia y la sed del traficante.

Lo más relevante de este lugar es, quizá, una piedra caliza que concentra en su relieve lo que fue Tonalá: lugar de maíz; diversos jeroglíficos grabados y, en el centro, una mazorca. Esta piedra se puede observar en el Museo Regional de Huajuapam.

Sin embargo, algo que se quedó para siempre fue el juego de pelota, como símbolo de fuerza y poder. Si usted quiere ver en vivo este juego, venga a Tonalá los domingos.

Los dominicos: majestuoso convento derrumbado

Unos frailes dominicos, llegados desde España, agarraron camino desde “Segura de la Frontera”, hoy Tepeaca, hacia tierras desconocidas, pobladas por habitantes aguerridos, en la región de las nubes.

Cuando los guías encaminaron a los frailes, al llegar a Tonalá, se maravillaron por la abundancia de agua en sus manantiales y ríos, su abundante producción de maíz, fríjol, calabaza, y la existencia de diversos frutos: mango, aguacate, zapote, anona, mamey, tempexquixtle, etc. decidieron establecerse aquí, impulsando la construcción de una área amurallada y una capilla en el centro.

Fue una base importante de catequización e “impartición de justicia”, hasta Coicoyán, Guerrero y la Mixteca poblana; pero en 1711, un terremoto destruyó este convento y, desde entonces, el centro de poder se concentró en Huajuapan. Vale decir que, en el interior del lugar, había un hermoso jardín con helechos y flores, resguardado por una arbolada, La Sabinera, con albercas y jagüeyes para cultivar peces.

La Sabinera.

Es un bosque de 2 hectáreas con enormes y centenarios ahuehuetes, algunos amates monumentales, cedros y casuarinas con un microclima de frescura y ambiente aromatizado. Alrededor de este bosque, se erigió el Tonalá moderno. Del lugar brota el agua de varios manantiales que hoy se aprovechan para el uso doméstico; este reconfortante lugar sigue siendo una visita obligada a quien pasa por Tonalá.

Las haciendas en el Valle.

Tan pronto los españoles tomaron posesión de las tierras del Valle, luego de arrebatarlas a sus dueños originales mediante una nueva red de canales, y habiendo introducido la yunta, Tonalá intensificó su producción y se reafirmó como el granero de la región.

Para el siglo XVII ya contaba con 3 haciendas y 4 ranchos: San Juan Cañas, Los Arcos, Ticuá, De Solano, Xochicalco, Yetla y San Pedro Mártir. Esta dinámica productiva alcanzada lo convirtió en paso obligado de la arriería, que recorría desde la Costa del Pacífico al Puerto de Veracruz. Este emporio sólo pudo ser doblegado por los embates de la revolución y las medidas sindicalistas del período presidencial cardenista, de manera que, la hacienda de San Juan Cañas, abandonó la elaboración del azúcar el año 1940 y su propietaria, la Familia Romero, reinició sus actividades empresariales en el Valle de Tehuacán.

La Casa del General Cárdenas

Tan pronto como el General Cárdenas fue nombrado Residente de La Comisión del Río Balsas, en 1962, hizo su primer recorrido por la Mixteca, llegando a Tonalá. Al conocer el lugar y tratar a la gente, especialmente al Padre Fidencio Ríos, decidió avecindarse, habitando en una pequeña casa que se encuentra junto a La Sabinera.

Había iniciado la construcción de una casa grande, donde al parecer, crearía un centro cultural, basado fundamentalmente en una biblioteca. Sin embargo, la muerte sorprendió al General en 1970 y la casa quedó inconclusa.

A pesar de ello, La casa del General Cárdenas es un lugar de visita y un privilegio para Tonalá.

Cuidado del venado cola blanca y el medio ambiente

Desde 1998, los tonaltecos decidieron proteger al venado cola blanca que se estaba extinguiendo y crearon la Unidad para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento de la vida Silvestre, (UMA). No es casualidad, entonces, que por la preocupación puesta en el cuidado de la flora y la fauna, el Comité de este lugar haya recibido una distinción nacional en el año 2000. Ahí no se derriba un solo árbol, al contrario, se plantan cientos de ellos.

Cuando uno pasa por el área conservada, es común ver cruzar parvadas de chachalacas de un lado a otro y hasta cervatillos cruzando la carretera.

Las gentes que pasan constantemente ahí platican haber visto tigrillos, zorros, coyotes, jabalíes y hasta pumas. Han llegado recientemente muchas personas curiosas a conocer Tonalá y entre ellos algunos biólogos de Oaxaca y la UNAM, enterados que aquí existen plantas únicas en el mundo (endémicas). Hay algunas otras a las que ni siquiera se les ha clasificado: la cícada, la fuoquieria ochoterenae, la mamilaria tonalensis, un agave petrofilia, una orquídea, etc.

Algunas personas ya han tomado cursos con el fin de impulsar proyectos de ecoturismo, y es que, con tantas maravillas que pueden verse en Tonalá, muy pronto el lugar se convertirá en un destino de visita de los amantes de la naturaleza.


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